Título original: El chico que dibujaba constelaciones
Autora:
Alice Kellen
Nº
de páginas: 245
Editorial:
Autopublicado
ISBN: 9781976833038
Esta es una historia de amor,
de sueños y de vida.
La de Valentina. La chica que no sabía que tenía el mundo a sus pies, la que creció y empezó a pensar en imposibles. La que cazaba estrellas, la que anhelaba más, la que tropezó con él. Con Gabriel. El chico que dibujaba constelaciones, el valiente e idealista, el que confió en las palabras «para siempre», y creó los pilares que terminaron sosteniendo el pasado, el ahora, lo que fueron y los recuerdos que se convertirán en polvo.
La de Valentina. La chica que no sabía que tenía el mundo a sus pies, la que creció y empezó a pensar en imposibles. La que cazaba estrellas, la que anhelaba más, la que tropezó con él. Con Gabriel. El chico que dibujaba constelaciones, el valiente e idealista, el que confió en las palabras «para siempre», y creó los pilares que terminaron sosteniendo el pasado, el ahora, lo que fueron y los recuerdos que se convertirán en polvo.
¡Hola! Este es
el primer libro que leo de esta autora y, la verdad, me ha encantado.
En general, en las primeras páginas de un libro decides si seguir
leyendo o no. Pues bien, este me enamoró desde el primer momento.
El libro nos
cuenta la historia de amor de Valentina y Gabriel, desde el primer
encuentro que tienen cuando ella va a comprar el pan, hasta que son
ancianos y tienen nietos. Comienza en los años sesenta, y la
historia va transcurriendo hasta el siglo XXI, lo que nos permite ver
el cambio y la evolución de España.
Valentina es una
chica timida e insegura, que pasa desapercibida, pero que no está
conforme con la situación actual de las mujeres. Ella quiere
estudiar y trabajar, no ser una mujer florero. A lo largo del libro
veremos como va madurando y se va convirtiendo en una gran mujer,
fuerte e independiente. Gabriel es un chico encantador con un gran
corazón, que cree en una España mejor. Hará todo lo posible por
hacer feliz a su mujer. Es el hombre que le abrirá los ojos, el que
le enseñará a volar, el que le enseñara a vivir de verdad.
El libro no es
muy largo. La narración es ligera y fluida, por lo que me lo leí en
un par de horas. Se ha vuelto uno de mis libros favoritos, porque me
ha hecho creer que el verdadero amor existe. Lo que más me gusta es
que es real. Es la clase de historia que un abuelo contaría a sus
nietos.





